El otro día le pinté unos ojos al objeto que dispensa papel higiénico, ahora es el oso higiénico. Ir al baño, en cierto modo puede resultar un tanto violento cuando alguien te está mirando, el oso nos observa en esos momentos.

Hay una leyenda que dice que si miras al oso higiénico cuando estás haciendo fuerza, te conviertes en un pistacho…., y de los que están cerrados y dejas para el final porque en la bolsa hay más y al final no te lo comes porque se te olvida.

antiheroe.com